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“EL LADO OSCURO ES MORADO”


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“EL LADO OSCURO ES MORADO”
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Por Leopoldo R. Jacome

Cómo Nu México transformó su imagen ‘cool’ en un caso emblemático de acoso, discriminación y despidos estructurales.

PRÓLOGO

No hay reforma laboral ni startup que resista este hartazgo. Mi versión de los hechos no cabe en encuestas de clima ni en pizarras con post-its color pastel. Está en los cuerpos enfermos, en los despidos disfrazados, en la voz que tiembla cuando por fin se atreve a hablar.

Estoy cansado. De ver cómo la palabra “pertenencia” se usa para perpetuar violencia. De cómo las empresas, con una sonrisa y un manual de onboarding, enseñan a las personas a traicionarse en nombre del equipo. A cada testimonio que recibo, me cuesta más sostener la ficción de que esto es solo “un mal liderazgo”. No. Es estructura. Es sistema. Es política. Y está diseñada para silenciar.

Este artículo no busca likes: busca memoria. Memoria legal, memoria emocional, memoria colectiva. Porque lo que pasa en Nu México no es una excepción: es un espejo.

¿Cuánto vale pertenecer cuando lo que entregas a cambio es tu salud mental, tu dignidad, tu voz? ¿De qué sirve una cultura “cool” si está sostenida por personas rotas, despedidas, negadas, borradas? Aquí no hablamos de branding. Hablamos de violencia disfrazada de crecimiento. De gaslighting estructural. De despidos calculados como si fueran líneas de código. De una empresa que se vendió como innovación, pero opera como dictado: obedeces o te vas.

Este artículo es para quien se quedó sin indemnización. Para quien fue excluido por neurodivergente. Para quien aguantó insultos en Slack porque “así son los brasileños”. No escribo esto porque sí. Lo escribo porque ya no se puede respirar entre tanto silencio. Porque tanta positividad ya huele a cadáver emocional. Porque estoy harto de ver cómo nos enseñan a agradecer mientras nos quiebran.

Y sí: el lado oscuro es morado. Pero también es legalmente impugnable.

El Origen del Virus: ¿Por qué Nu se Volvió Tóxico?

Antes de diseccionar el daño, hay que entender el origen de la enfermedad. El caso Nu no es un accidente, es el resultado de una fórmula precisa donde se mezclaron tres ingredientes tóxicos:

Choque Cultural y Arrogancia Corporativa: La cultura de "crecimiento a toda costa", importada de la matriz brasileña, aterrizó en México sin intención de adaptarse. Se impuso una filosofía de liderazgo vertical disfrazada de horizontalidad, donde las directrices del extranjero eran ley, y el talento local, un recurso ejecutor.La Burbuja Fintech y su Desprecio por lo Laboral: El sector fintech opera bajo una peligrosa ilusión: la idea de que "disrumpir" el mercado financiero también significa disrumpir los derechos laborales. En la carrera por alcanzar valoraciones multimillonarias, la ética se vuelve un obstáculo y el capital humano, una métrica de costos.Liderazgo Mesiánico: La filosofía de los fundadores, vendida como una misión casi religiosa para "liberar" a la gente de los bancos tradicionales, creó una cultura de culto. La lealtad a la marca y a sus líderes se valoró por encima de la integridad, el pensamiento crítico y la dignidad de los empleados.

  • Choque Cultural y Arrogancia Corporativa: La cultura de "crecimiento a toda costa", importada de la matriz brasileña, aterrizó en México sin intención de adaptarse. Se impuso una filosofía de liderazgo vertical disfrazada de horizontalidad, donde las directrices del extranjero eran ley, y el talento local, un recurso ejecutor.
  • La Burbuja Fintech y su Desprecio por lo Laboral: El sector fintech opera bajo una peligrosa ilusión: la idea de que "disrumpir" el mercado financiero también significa disrumpir los derechos laborales. En la carrera por alcanzar valoraciones multimillonarias, la ética se vuelve un obstáculo y el capital humano, una métrica de costos.
  • Liderazgo Mesiánico: La filosofía de los fundadores, vendida como una misión casi religiosa para "liberar" a la gente de los bancos tradicionales, creó una cultura de culto. La lealtad a la marca y a sus líderes se valoró por encima de la integridad, el pensamiento crítico y la dignidad de los empleados.

Los Testimonios que no Caben en la Publicidad

El reportaje publicado en Proceso el 29 de julio de 2025 fue la punta del iceberg. Reveló lo que muchas personas exempleadas ya venían denunciando en susurros y en foros anónimos: acoso sistemático, racismo velado, despidos justificados con métricas falsas, y una discriminación institucionalizada contra personas con discapacidad, mujeres embarazadas, mexicanas sin acento extranjero, personas LGBT+, y cualquier profesional neurodivergente que no encajara en el molde.

Las historias, aunque diversas en sus detalles, dibujan un patrón escalofriante y repetitivo:

Un entorno de vigilancia constante disfrazado de "feedback constructivo", donde cada conversación era una potencial evaluación.Líderes tóxicos, amparados en un sistema de evaluaciones de desempeño que servía más como arma que como herramienta de desarrollo.Presiones inhumanas para cumplir metas, vendidas como "cultura de alto rendimiento", que en realidad era una cultura de agotamiento.Reuniones uno a uno que se convertían en auditorías emocionales, donde la víctima era culpabilizada por no "vibrar alto" o no ser "suficientemente Nu".Quejas formales ante Recursos Humanos que eran ignoradas, minimizadas o que terminaban con el despido del denunciante. Silencios corporativos perfectamente coordinados.

  • Un entorno de vigilancia constante disfrazado de "feedback constructivo", donde cada conversación era una potencial evaluación.
  • Líderes tóxicos, amparados en un sistema de evaluaciones de desempeño que servía más como arma que como herramienta de desarrollo.
  • Presiones inhumanas para cumplir metas, vendidas como "cultura de alto rendimiento", que en realidad era una cultura de agotamiento.
  • Reuniones uno a uno que se convertían en auditorías emocionales, donde la víctima era culpabilizada por no "vibrar alto" o no ser "suficientemente Nu".
  • Quejas formales ante Recursos Humanos que eran ignoradas, minimizadas o que terminaban con el despido del denunciante. Silencios corporativos perfectamente coordinados.

Cada despido no fue un accidente, fue una coreografía premeditada: exclusión, gaslighting y un KPI afilado como bisturí. Todo firmado con tinta legal para parecer ‘natural’.

Si las métricas anónimas eran preocupantes, las historias humanas son devastadoras. El abuso tiene nombre, apellido y secuelas documentadas.

"El Caso de Felipe": Un experto en ciberseguridad que soportó casi dos años de maltrato sistemático. No fue un mal día, fue un asedio constante. Lo excluían deliberadamente en reuniones por hablar en español. Le asignaban evaluaciones negativas sin justificación alguna, erosionando su confianza profesional día a día. Su calvario culminó con la máxima expresión de la deshumanización corporativa: un despido por videollamada, con su esposa embarazada al lado. Sus palabras, citadas por Proceso, son el eco de la exclusión: "Nunca me integraron. Sólo me aguantaron, para después deshacerse de mí"."El Caso de Daniela": Una ex-empleada de seguridad corporativa que no solo denunció discriminación, sino una cultura de supremacía y misoginia. Relató cómo el personal brasileño usaba exclusivamente el portugués en juntas para excluir deliberadamente a los mexicanos, a quienes se referían con el despectivo y racista apodo de "frijoleros". Denunció un machismo estructural donde las mujeres eran sistemáticamente bloqueadas para ascensos y, peor aún, casos comprobados de acoso sexual eran encubiertos por el mismo departamento de Recursos Humanos para proteger a los agresores."El Castigo a la Vulnerabilidad": Un excolaborador, cuya identidad se protege, añade otra capa de crueldad al patrón: "Si sufres una discapacidad temporal mental te hostigan para que renuncies, te roban proyectos y además te invitan a las reuniones donde el que te robó el proyecto lo ovacionan". Este testimonio expone cómo el sistema no solo castiga la disidencia, sino también la vulnerabilidad, convirtiendo una crisis personal en una oportunidad para la purga.

  • "El Caso de Felipe": Un experto en ciberseguridad que soportó casi dos años de maltrato sistemático. No fue un mal día, fue un asedio constante. Lo excluían deliberadamente en reuniones por hablar en español. Le asignaban evaluaciones negativas sin justificación alguna, erosionando su confianza profesional día a día. Su calvario culminó con la máxima expresión de la deshumanización corporativa: un despido por videollamada, con su esposa embarazada al lado. Sus palabras, citadas por Proceso, son el eco de la exclusión: "Nunca me integraron. Sólo me aguantaron, para después deshacerse de mí".
  • "El Caso de Daniela": Una ex-empleada de seguridad corporativa que no solo denunció discriminación, sino una cultura de supremacía y misoginia. Relató cómo el personal brasileño usaba exclusivamente el portugués en juntas para excluir deliberadamente a los mexicanos, a quienes se referían con el despectivo y racista apodo de "frijoleros". Denunció un machismo estructural donde las mujeres eran sistemáticamente bloqueadas para ascensos y, peor aún, casos comprobados de acoso sexual eran encubiertos por el mismo departamento de Recursos Humanos para proteger a los agresores.
  • "El Castigo a la Vulnerabilidad": Un excolaborador, cuya identidad se protege, añade otra capa de crueldad al patrón: "Si sufres una discapacidad temporal mental te hostigan para que renuncies, te roban proyectos y además te invitan a las reuniones donde el que te robó el proyecto lo ovacionan". Este testimonio expone cómo el sistema no solo castiga la disidencia, sino también la vulnerabilidad, convirtiendo una crisis personal en una oportunidad para la purga.

Estas no son anécdotas aisladas. Son la cruda evidencia de una violencia institucional que operaba con total impunidad.

Validez y contradicciones en Glassdoor: Métricas como muralla

Para mantener la fachada, Nu México invirtió millones en construir una fortaleza de métricas y una narrativa cultural para "probar" que era un empleador de ensueño. En Glassdoor, presume una calificación sobresaliente. Entre 4.2 y 4.4 estrellas. Los reviews hablan de cultura, balance vida-trabajo, buen salario. Estas métricas no solo servían de escudo, también alimentaron paneles, universidades y conferencias donde Nu se presentaba como empresa "modelo", exportando una mentira bien empaquetada.

Pero no hay que escarbar mucho para encontrar el subtexto, las advertencias ocultas detrás de las 5 estrellas:

“Buen ambiente si no haces olas.”“El crecimiento depende de qué tan bien te lleves con tu jefe.”“D&I is not that important as they say.”“Hay rotación muy alta, pero no lo van a aceptar.”

  • “Buen ambiente si no haces olas.”
  • “El crecimiento depende de qué tan bien te lleves con tu jefe.”
  • “D&I is not that important as they say.”
  • “Hay rotación muy alta, pero no lo van a aceptar.”

Esto no significa que todas las personas vivan un infierno en Nu. Eso sería falso y simplista. Lo que sí significa es que hay dos empresas operando en el mismo edificio: la que se vive si eres parte del centro de poder, y la que se padece si estás en la periferia simbólica de ese poder. Si eres mexicana sin acento, neurodivergente, madre trabajadora, persona con discapacidad, LGBT bajo su estándar de privilegio o alguien que cuestiona… entonces no estás en la empresa de los premios. Estás en la otra. La que no se publica. La que construye su reputación sobre el silencio ajeno.

Voces incómodas desde Reddit: el espejo sin filtro

Cuando una empresa no permite la crítica interna, la crítica se muda de casa. Y en este caso, la mudanza fue digital: a Reddit. En comunidades como r/taquerosprogramadores y r/MexicoFinanciero, surgieron desde hace tiempo publicaciones aisladas que, vistas en conjunto, forman un infierno con morado pastel.

“No son negreros, no eres todólogo … es una muy buena empresa para agarrar exp si no tienes lo que se hace en lugares grandes, es un trampín dirían.”

— Groovy_bugs

“A los senior en Nu les dan sus 130k o hasta más.”

— Charlesssssss7

“El sistema está hecho para que ciertos casos no puedan solucionarse … tus múltiples llamadas ya están marcadas.”

— _7bits

El lenguaje cambia, pero el trasfondo se sostiene: hay trato diferencial, opacidad en promociones, un sistema que aparenta meritocracia mientras opera bajo favoritismos disfrazados de desempeño. Y una sensación compartida: la voz crítica es peligrosa. No sorprende que muchas de las personas que ahora enfrentan secuelas legales, emocionales y profesionales, hayan intentado primero hablar internamente. Pero cuando una estructura premia el silencio y penaliza la denuncia, la palabra se vuelve resistencia. Y, a veces, testimonio.

Un sistema que no falló: funcionó tal como fue diseñado

Una de las trampas más efectivas del discurso corporativo es presentar el daño como excepción. Como falla. Como caso aislado. Pero en Nu México, los patrones son demasiado constantes para ser casualidad:

Personas despedidas con evaluaciones alteradas.Trabajadoras embarazadas forzadas a renunciar.Personas LGBT+ con calificaciones de desempeño bajas tras “no alinearse”.Personas neurodivergentes forzadas a cumplir con métricas sensorial y cognitivamente incompatibles.Horas extras no pagadas, jornadas de 24 horas y explotación laboral.Líderes extranjeros que refuerzan una jerarquía simbólica: lo mexicano se tolera, pero no se lidera.

  • Personas despedidas con evaluaciones alteradas.
  • Trabajadoras embarazadas forzadas a renunciar.
  • Personas LGBT+ con calificaciones de desempeño bajas tras “no alinearse”.
  • Personas neurodivergentes forzadas a cumplir con métricas sensorial y cognitivamente incompatibles.
  • Horas extras no pagadas, jornadas de 24 horas y explotación laboral.
  • Líderes extranjeros que refuerzan una jerarquía simbólica: lo mexicano se tolera, pero no se lidera.

Los documentos internos muestran cómo se manipulan las métricas. Cómo se construyen perfiles de “bajo desempeño” con semanas de anticipación. Cómo se prepara la narrativa del despido con base en percepciones, no hechos. Y, sobre todo, cómo se entrena a líderes para decir la frase correcta en el momento adecuado:

“No te estamos despidiendo. Solo no podemos renovar tu posición por ahora.”

Cuando las violencias se vuelven procedimiento, ya no estamos ante una empresa fallida. Estamos ante un sistema exitoso. Solo que su éxito se mide en silencio, no en justicia.

Lo simbólico también es político

Hay empresas que discriminan con despidos. Nu lo hizo también con diseño. Charlas de cartón sobre ‘inclusión’ mientras en la bandeja de entrada reposaban amenazas disfrazadas de diplomacia corporativa. El branding morado, las frases aspiracionales, el marketing de inclusión, los emojis y los videos inspiracionales no son inocentes. Son herramientas de desactivación simbólica. Sirven para que cualquier crítica parezca exagerada. Para que la víctima dude de sí misma. La estética reemplazó la ética.

Gaslighting corporativo con código de vestimenta.

Una de las personas representadas por LEXOR LAW FIRM lo describe así:

“Mi jefe me gritaba. Pero como todo era con ropa de colores y frases inspiradoras, sentía que yo era la loca. Que debía agradecer que al menos trabajaba en una empresa ‘con causa’.”

Esa es la trampa más peligrosa del nuevo capitalismo emocional: no explota con látigo, sino con aplausos. Y como lo simbólico también es político, cada despido tiene una carga ideológica.

No era desempeño. Era resistencia. Era negarse a cumplir con violencia bajo el disfraz de cultura.

No solo despidieron: también ocultaron

Mientras promocionaban su cultura de “transparencia radical” en paneles de liderazgo, dentro de Nu México se ocultaban cosas mucho más concretas: las utilidades reales.

A las personas trabajadoras se les negó el acceso a la información sobre la utilidad fiscal. Las PTU (Participación de los Trabajadores en las Utilidades) nunca fueron entregadas con claridad. Y cuando alguien se atrevió a preguntar —¿Cuál fue la utilidad fiscal del año pasado? ¿Dónde está el desglose?—, fueron corregidas.

Sí, corregidas. No despedidas. No sancionadas. Corregidas como si fueran una variable fallida en un sistema que no admite cuestionamientos. La orden no era explícita, pero el castigo sí lo era: quien levantaba la voz, dejaba de pertenecer. Quien exigía sus derechos, era tachado de “poco colaborativo”. Quien solicitaba información financiera, era convertido en una amenaza a contener.

No estamos hablando de un error administrativo. Estamos hablando de una cultura organizada para no rendir cuentas. De un entorno donde el silencio se premia y el pensamiento crítico se castiga. De un modelo que utiliza el branding como escudo y el miedo como sistema operativo. Al día de hoy, nadie ha recibido sus PTU.

La respuesta corporativa: ambigua, vacía, defensiva

Consultados por el reportaje de Proceso, los voceros de Nu México ofrecieron una respuesta que, en el mejor de los casos, puede calificarse como evasiva. En lugar de reconocer patrones o revisar estructuras, la empresa se limitó a decir que “no tolera discriminación” y que “cumple con la ley”.

Una declaración de manual. Genérica. Inútil.

Mientras tanto, existen denuncias formales ante COPRED, Carpetas de Investigación en la Fiscalía de la Ciudad de México y juicios laborales en curso ante tribunales.

No hay ninguna política interna publicada de reparación del daño.No hay mecanismos efectivos de seguimiento.No hay autocrítica.

  • No hay ninguna política interna publicada de reparación del daño.
  • No hay mecanismos efectivos de seguimiento.
  • No hay autocrítica.

Lo único que hay… es silencio morado. Y estrategias de contención reputacional. Una empresa que presume estar “cambiando la banca”, pero no logra cambiar sus prácticas. Una fintech que presume ser diferente, pero responde como las mismas de siempre.

OUTSOURCING CON NUEVO NOMBRE: LOS BPOs

Buena parte del personal operativo de Nu México no es contratado directamente, sino mediante BPOs como Alorica o Teleperformance. Se les llama “personal externo”, pero trabajan en las mismas plataformas, con los mismos horarios, atendiendo a los mismos clientes. ¿La diferencia? No tienen derechos laborales plenos.

No reciben reparto de utilidades. No tienen acceso a los mismos beneficios. No tienen voz. Y, lo más alarmante: manejan información bancaria de personas usuarias sin ser reconocidos legalmente como parte de la estructura financiera.

Esta precarización tercerizada permite a Nu lavarse las manos: “no son nuestros empleados”. Pero los trata como tales. Les exige KPIs, les impone metas, y tolera que el personal interno les denigre, insulte o excluya. Esto no solo es discriminación laboral encubierta. Es una violación directa a la privacidad financiera.

La CNBV lo sabe. Pero guarda silencio.

UN SISTEMA QUE TAMBIÉN CALLA

Nada de esto sería posible sin un sistema dispuesto a mirar hacia otro lado.

La CNBV autorizó operaciones bancarias sin exigir transparencia laboral. El SAT permitió esquemas de subcontratación disfrazada sin auditar con seriedad. La Secretaría del Trabajo toleró las simulaciones de despido voluntario. Y COPRED… solo pudo observar cómo una estructura sofisticada de hostigamiento identitario se desenvolvía sin consecuencias reales.

Incluso los sitios de reputación laboral como Glassdoor validaron, con algoritmos pagados, una cultura que internamente se vivía como cárcel emocional.

En México, la violencia estructural no solo se permite. A veces, se certifica.

Un banco con licencia… y con permiso para ignorar el daño

Nu México no es una “startup”. Es un brazo bancario brasileño, autorizado por la CNBV, con más de 3 millones de tarjetas activas en México y valuación global superior a 25 mil millones de dólares. Su poder no es solo financiero, sino narrativo: se vendió como “banco ético” en un país donde la desconfianza bancaria es regla. Eso hace que el caso no sea anecdótico, sino estructural.

Se presenta como “el banco del futuro”, pero ha replicado prácticas del pasado más oscuro del mundo laboral, protegidas por el brillo de su imagen internacional. Hoy, ese banco tiene al menos una Carpeta de Investigación abierta ante la C

El motivo: posibles actos de fraude cometidos contra personas trabajadoras. ¿Y la CNBV?

Silencio. No hay declaraciones. No hay investigaciones extraordinarias. No hay revocación, ni medidas precautorias.

Solo una omisión que huele más a complicidad que a negligencia. ¿Cómo puede seguir operando una institución bancaria bajo señalamientos penales y denuncias públicas de acoso, racismo, discriminación, despidos encubiertos, violencia institucional y fraude… sin que el órgano regulador mueva un solo dedo? La licencia sigue intacta. La reputación, maquillada. Y las víctimas, invisibilizadas. Cuando la supervisión se convierte en simulacro, el sistema no falla: funciona como fue diseñado.

Y en ese diseño, el dinero pesa más que la justicia.

Marco jurídico y estatus actual

Lo que comenzó como una serie de testimonios anónimos se convirtió en denuncias formales ante las autoridades correspondientes. A la fecha de publicación de esta edición especial:

Existen Carpetas de Investigación abiertas en la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México. Los hechos denunciados podrían configurar delitos relacionados con violencia laboral, discriminación y fraude.Se han presentado quejas formales ante el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación (COPRED), en las cuales se acredita discriminación múltiple por motivos de género, discapacidad psicosocial y orientación sexual.Hay en curso demandas laborales ante los nuevos Tribunales Laborales, no ante las extintas Juntas de Conciliación y Arbitraje. Estas acciones buscan indemnización, pago de prestaciones extralegales documentadas y el reconocimiento de la nulidad de despidos ilegales.El acompañamiento jurídico de estas personas está siendo realizado por LEXOR LAW FIRM, firma que documentó los patrones estructurales detrás de cada caso y ha iniciado también procesos paralelos de comunicación institucional y litigio estratégico.

  • Existen Carpetas de Investigación abiertas en la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México. Los hechos denunciados podrían configurar delitos relacionados con violencia laboral, discriminación y fraude.
  • Se han presentado quejas formales ante el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación (COPRED), en las cuales se acredita discriminación múltiple por motivos de género, discapacidad psicosocial y orientación sexual.
  • Hay en curso demandas laborales ante los nuevos Tribunales Laborales, no ante las extintas Juntas de Conciliación y Arbitraje. Estas acciones buscan indemnización, pago de prestaciones extralegales documentadas y el reconocimiento de la nulidad de despidos ilegales.
  • El acompañamiento jurídico de estas personas está siendo realizado por LEXOR LAW FIRM, firma que documentó los patrones estructurales detrás de cada caso y ha iniciado también procesos paralelos de comunicación institucional y litigio estratégico.

Este no es un conflicto laboral aislado. Es un caso emblemático de violencia institucional en el entorno corporativo financiero. Y sienta un precedente: en México, también las fintechs deben responder ante la ley.

LA VIOLENCIA NO FUE EL ERROR. FUE EL MODELO.

El caso Nu México no es anecdótico. Es arquetípico.

Muestra cómo el nuevo colonialismo corporativo ya no llega con armas ni con bancos "extranjeros". Llega con emojis, hashtags, capañas con influencers o artistas del momento (Belinda mis utilidades", Paternidades "espontaneas" en LinkedIn y gerencias disfrazadas de tribus.

En este modelo, la violencia se vuelve política de recursos humanos. La inclusión, filtro de Instagram. La privacidad, un checkbox.

La verdadera violencia no fue el despido. Fue la idea de que, para pertenecer, primero debías callar. Y que si hablabas, no importaba tu talento, tu entrega o tu trayectoria. Eras un riesgo.

En Nu México, el riesgo no era ser tóxico. El riesgo era tener memoria.

Aquí no se resuelven casos: se desmontan estructuras

Nu México es solo un síntoma. El verdadero virus es un modelo donde la inclusión es un filtro de Instagram, el liderazgo una caricatura y el capital humano una estadística manipulable. La violencia no llegó con los despidos. La violencia era el modelo.

No cubrimos el caso Nu para hablar de una “manzana podrida”. Hablamos de un árbol enfermo. De raíces coloniales, narrativas importadas, e impunidad disfrazada de inclusión. Cada testimonio narrado en este artículo es real. Cada frase, cada insulto, cada despido injustificado forma parte de una estructura que no se cayó por error. Se diseñó para funcionar así.

No estamos ante una empresa con fallas. Estamos ante una estructura que sabe que puede operar impune mientras mantenga su narrativa intacta.

Pero hoy esa narrativa fue rasgada. Porque cuando lo simbólico es político, narrar también es resistir.

PRECEDENTE: ¿Y SI ESTO NO SE DETIENE AQUÍ?

Este caso no es anecdótico. Es estructural. La expansión de Nu como banco autorizado en México exige debida diligencia por parte de la CNBV y CONDUSEF. No basta con certificar capital: hay que evaluar ética. ¿Qué ocurre cuando el modelo de negocio incluye precariedad programada? ¿Puede un banco operar bajo licencias locales mientras perpetra estructuras de exclusión desde el extranjero?

Propuesta jurídica: Que la CNBV y la CONDUSEF incorporen auditorías de cumplimiento de la Ley Federal del Trabajo y la NOM-035 jusnto con la STPS como requisito indispensable para mantener una licencia bancaria. La salud financiera de un banco no puede estar divorciada de la salud laboral de sus trabajadores. Proponemos una ‘Cláusula de Congruencia Ética’ en la regulación financiera.

La Deuda que no se ve en los Balances

Más allá de los despidos y las batallas legales, queda una estela de daño profundo y silencioso. La verdadera deuda de Nu no es financiera, es emocional. Se mide en diagnósticos de ansiedad, estrés postraumático y la confianza rota de profesionales que creyeron en la promesa morada.

La violencia no termina con la liquidación. Persiste en la "cárcel emocional": la sensación de haber sido el problema, el gaslighting como política de salida y la carga de reconstruir una carrera tras ser etiquetado como "no colaborativo" o "poco cultural". Ese es el costo real que ninguna métrica de Glassdoor podrá jamás cuantificar.

De la Indignación a la Prevención

Este documento no es solo un archivo, es una herramienta.

Para el Talento Tech y Financiero: Antes de aceptar una oferta, pregunta. Pregunta directamente por la rotación de personal, por el pago de PTU, por los mecanismos de denuncia anónima y la tasa de resolución. Su respuesta (o su silencio) te dirá todo lo que necesitas saber.Para los Empleados Actuales (en cualquier empresa): Documenta todo. Guarda correos. Formaliza las conversaciones importantes por escrito. La memoria es tu mejor defensa ante un sistema diseñado para olvidarte.Para los Clientes y Usuarios: Tu elección de banco también es política. Pregúntate si la ‘eficiencia’ de tu app se sostiene sobre la precariedad de quienes la operan. Exige transparencia no solo en las comisiones, sino en las condiciones laborales.

  • Para el Talento Tech y Financiero: Antes de aceptar una oferta, pregunta. Pregunta directamente por la rotación de personal, por el pago de PTU, por los mecanismos de denuncia anónima y la tasa de resolución. Su respuesta (o su silencio) te dirá todo lo que necesitas saber.
  • Para los Empleados Actuales (en cualquier empresa): Documenta todo. Guarda correos. Formaliza las conversaciones importantes por escrito. La memoria es tu mejor defensa ante un sistema diseñado para olvidarte.
  • Para los Clientes y Usuarios: Tu elección de banco también es política. Pregúntate si la ‘eficiencia’ de tu app se sostiene sobre la precariedad de quienes la operan. Exige transparencia no solo en las comisiones, sino en las condiciones laborales.

Nu México no es una excepción: es un síntoma. Un espejo de cómo lo “cool” puede camuflar la violencia más sofisticada. Artículo 0 no viene a buscar reconciliación; viene a dejar rastro de memoria.

A las víctimas, este texto les pertenece. A los agresores, este texto los documenta. Y al sistema, este texto lo denuncia. A la comunidad, este texto le exige no olvidar.

Porque el lado oscuro no era un error. Era estrategia. Y mientras el modelo siga intacto, el próximo Nu ya se está gestando.

Esto es Artículo 0.

🟥 Esto es resistencia narrativa.

🟥 Esto es justicia con nombre propio.

Fuentes

Ayala Espinosa, Camila. (2025, 29 de julio). "De tarjeta de crédito ‘cool’ a infierno laboral: denuncian acoso, racismo y despidos arbitrarios en Nu México". Proceso.Testimonio de Empleado en Glassdoor (25 dic 2024). "Great place a to work – Customer Excellence Analyst".Testimonio de Empleado en Glassdoor (20 jun 2025). "Not as great company as they sell themselves".Testimonio de Empleado en Glassdoor (8 dic 2022). "A company that promises but don’t deliver".Testimonio de Usuario en Reddit, r/taquerosprogramadores (hace ~2 años). "Trabajar en Nu".Testimonio de Usuario "Charlesssssss7" en Reddit, r/taquerosprogramadores (hace ~1 año). "Nu bank en mexico".Testimonio de Usuario "_7bits" en Reddit, r/MexicoFinanciero (2023). "Cómo proceder cuando el banco Nu…".Informe de Investigación y campaña "Artículo 0" por LEXOR LAW FIRM.

  • Ayala Espinosa, Camila. (2025, 29 de julio). "De tarjeta de crédito ‘cool’ a infierno laboral: denuncian acoso, racismo y despidos arbitrarios en Nu México". Proceso.
  • Testimonio de Empleado en Glassdoor (25 dic 2024). "Great place a to work – Customer Excellence Analyst".
  • Testimonio de Empleado en Glassdoor (20 jun 2025). "Not as great company as they sell themselves".
  • Testimonio de Empleado en Glassdoor (8 dic 2022). "A company that promises but don’t deliver".
  • Testimonio de Usuario en Reddit, r/taquerosprogramadores (hace ~2 años). "Trabajar en Nu".
  • Testimonio de Usuario "Charlesssssss7" en Reddit, r/taquerosprogramadores (hace ~1 año). "Nu bank en mexico".
  • Testimonio de Usuario "_7bits" en Reddit, r/MexicoFinanciero (2023). "Cómo proceder cuando el banco Nu…".
  • Informe de Investigación y campaña "Artículo 0" por LEXOR LAW FIRM.

Descargo de responsabilidad El contenido de este artículo se basa en un testimonios reales y fuentes publicas y respaldado por documentación. El nombre de las personas trabajadoras ha sido modificado para proteger su identidad. Esta publicación no busca difamar, sino visibilizar prácticas que podrían constituir violencia estructural. No es un ataque: es una denuncia con evidencia, dignidad y verdad.

Con fundamento en los artículos 6º y 7º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y su Ley Reglamentaria; la Ley General de Víctimas (arts. 3 y 7); la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (arts. 3, 7 y 8); así como la Ley para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas:

Este texto difunde hechos verificados por interés público y en defensa de derechos humanos.Protege la identidad de las víctimas y narra con perspectiva de género.Reconoce el derecho de réplica a toda persona física o moral conforme a la ley, el cual podrá solicitarse al correo: replicaart0@proton.meProhíbe su reproducción parcial, descontextualizada o con fines lucrativos.

  • Este texto difunde hechos verificados por interés público y en defensa de derechos humanos.
  • Protege la identidad de las víctimas y narra con perspectiva de género.
  • Reconoce el derecho de réplica a toda persona física o moral conforme a la ley, el cual podrá solicitarse al correo: replicaart0@proton.me
  • Prohíbe su reproducción parcial, descontextualizada o con fines lucrativos.

Fuente original: LinkedIn.

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Fundador y Litigante Estratégico
Fundador y autor de Artículo 0 Media. Litigante estratégico y defensor de derechos humanos. Su trabajo editorial se concentra en justicia, poder, relaciones laborales, derechos humanos y violencias estructurales.
ORCID: 0009-0008-8422-921X Artículo 0 Media / Litigio Estratégico